29 septiembre 2008

es muy tarde. a diez centímetros me esperan los papeles de la tecnología aeroespacial, las presiones, densidades y mecánica de fluidos me gritan con desprecio que vuelva a ellas, que las mastique fórmula por fórmula hasta atragantarme con sus letras ridículas y sus numeritos que son en realidad, peces piraña que me devoran el tiempo cada día de mi vida. pero necesito robar un trozo de libertad, aunque no sé de dónde, sentirme por un instante libre en esta biblioteca de esta ciudad de este país de este continente de este planeta de este sistema solar de esta galaxia de este universo. ¿qué estoy haciendo aquí? ¿por qué estoy estrujándome hasta el tuétano, hasta que me doy cuenta que no queda más de mí que el hueso de una frustración indiferente, el esqueleto de la consciencia, la resignación de la perpetua continuidad? ¿por qué he de hacer esto y no aquéllo? ¿pero qué es aquéllo? ¿acaso lo sé? ¿acaso conozco lo demás? bah. en el fondo, todo esto se vuelve parte de mi rutina, y la rutina se acaba fusionando con mi vida. por eso, las cosas pasan de la indiferencia a la inexistencia existente, y me acaban hasta gustando. y así me confirmo a mí misma que me estoy haciendo mayor, que me estoy volviendo de plástico, de goma, de elástico, de caucho, flexible a las cosas de alrededor, pero inamovible ante mi propia vida y mis propios pensamientos. voy a coagular los instantes de mí fuera de mí. ¿cómo? no importa cómo lo haga, el caso es que lo haga. un gramófono me seduce. suena lejano, pero lo siento cerca de mí: incalculables revoluciones por minuto que sueltan notas musicales en espiral y de textura algo años veinte. desenrollo la música con un tenedor; teja por teja, sílaba por sílaba, voy desenhebrando sonidos para exprimir un do, un re, un mi, un fa, un sol, un la y un si y mezclarlos en el aire hasta formar una pasta musical heterogénea. me apetece llorar y me da por reír. hoy es lunes.


estoy perdiendo el tiempo. siento que atardece. no. anochece. no. oscurece. ay, ya oscurece. cómo me espanta este tránsito de las cosas.

ay, ay, ay.

quiero descorchar el mes de octubre antes de que llegue.

7 comentarios:

Oriette D'Angelo dijo...

yo tambien quiero que eso suceda... Octubre sera un mes... de muchas decisiones.. por lo menos en mi caso... x_x

Oriette D'Angelo dijo...

Yo tmb te deseo mucha suerte en todo.. =) mucho gusto Silvia.. mi nombre es Oriette... =D

Isabel dijo...

Octubre viene con amenazas para mi... con el olvido mas doloroso que me ha lanzado pero con un poco de alegria al corazon.

Chale... ya paso un mes mas y yo sigo esperando algo.

Un saludo Silvia, ya luego escribo en mi blog, luego me da hueva y con la escuela ni tiemo de comer me da:(

Leerte siempre me pone de buenas :)

iReNe dijo...

No! Te has equivocado jaja! Voy a la carlos III en getafe! Pero vivo en Vicálvaro, y está prácticamente al lado de Alcalá de Henares así que cuando quieras quedamos, no te preocupes, cuando tengas tiempo libre ya sabes, que me encantaría verte :) Un besazo guapa. Y ves estudiándote el nombre de mi uni que la próxima vez te lo preguntaré!! Jejeje :)

dada dijo...

¿Y qué harías con la libertad?
¿Y es que no la estás ejerciendo ahora mismo?

dada dijo...

Eres libre de elegir taparte, no entender, no luchar, etc.

Eligiendo no elegir. Es una elección tan libre como cualquier otra. Lo que no sé es si es una elección consciente.

No es palabrería, es la antesala del terror.

Isabel dijo...

Mmmm pero que escribo hoy?
Has intentado esconderte bajo las sabanas? jajaja a veces funciona por ... el tiempo que te quedes ahi... y termina cuando tus obligaciones y el reloj te pican el hombro. Mmmmmm... maldita sea....

faltan 6 meses para salir de los 10 y tantos... S: nooooooooo

a mi no me revolotean moscas a mi me vuelan las lagrimas ajenas. Mladita sinceridad mia.

un saludo Silvia! que andes chido :(