19 marzo 2012

me gusta que transiten mis emociones como hormigas que se queman sobre una lengua ácida.
el viento quiebra cualquier cimiento.
es una soledad que se hace imprescindible: la columna pesada de los años pasados se mezcla con la de los años venideros.


me vuelvo a ir,
y vuelvo nuevamente.

14 marzo 2012

es que brilla el sol en marzo, una centésima parte de mí me grita mientras duermo que no duerma, que atraviese el otro hemisferio y me quede disfrutando del invierno mientras mi cuerpo duerme. luego, llego a mi cama nuevamente, y ahí sigue la primavera incipiente: la echaba de menos, y ella también a mí, así que decido sacudirme de otros horizontes antes de envolverme en sus sábanas. despierto, y otra ola de sueños se evapora, pero sonrío sin saber por qué, y una extraña alegría se apodera de mí.

25 febrero 2012

Empiezo a tener alergia nuevamente. Eso es un buen síntoma: la primavera está llegando. ¿Qué más? Se me han vuelto a agotar las ideas: la culpa es de febrero, y luego será de marzo, y bueno, siempre pondré excusas ante mi vacío mental.

14 febrero 2012

la tierra seca seca mis mejillas.

la misma aridez que hace unos años.

solo ha cambiado todo, y no ha cambiado nada.


qué más da.

13 enero 2012

hace mucho que no escribo. no va a ser hoy la excepción, así que tampoco voy a escribir nada. aunque igual ya estoy escribiendo algo.

17 diciembre 2011

cae la nieve.
los pétalos florecen
bajo mi piel.

ya es invierno.

04 diciembre 2011

qué triste que es todo, la vida con sus formas, el vacío con sus lenguas desmenuzando los sentidos. la aurora de sueños y encrucijadas enredados a la nuca suspiran versos en estos tímpanos enfermos. en la puerta donde sonidos que nunca otros oídos escucharán se mezclan con el vómito de ruidos mundanos. hace frío: en una esquina, una masa deforme tiembla. creo que otra vez, se ha escapado la bestia.

02 diciembre 2011

Todo va bien. Pero hoy hace frío. Sales de casa hacia el supermercado: el ansia te ha invadido. Tienes una necesidad imperiosa de ir a comprar aquéllo que sabes que te llenará por un momento, aunque luego saldrá expulsado, como siempre, en forma de una burbuja asfixiante. Te detienes en el cruce: el semáforo está en rojo. No, esta vez no lo harás. Un halo de sensatez te llena la mente; sientes las manos congeladas, la nariz fría y los te muerdes los labios, saboreando el chocolate que antes te comiste. Unos restos de almendras han quedado sobre la lengua. Tragas saliva, y un nudo en tu pecho crece: otra vez, un nuevo infierno acaba de deshacer sus telarañas sobre tu garganta. Pero todo va bien, lo recuerdas, y esta vez no piensas caer en el círculo vicioso. No hoy. Hoy, no. En la facultad estás bien. Sacas buenas notas, tus compañeros te adoran, te piden ayuda y te lo agradecen con una sonrisa: eso te hace sentir mejor contigo misma, saber que estás ahí y que haces algo bueno para los demás, no necesitas nada más. ¿Para qué? Todo fluye tal como lo esperabas. Te estás formando, estás madurando, estás creciendo, como si el período de latencia en el cual estuviste durante meses, se hubiese evaporado por completo. Ya no te estancas, trazas la línea de tu propio futuro. Tienes amigos, te dan aquéllo que necesitas, y sabes que es algo mutuo, que el mismo amor que sientes por ellos es el que ellos sienten por ti. Los demás te llenan: la amistad es un tesoro que agradeces siempre. Pero luego, al finalizar el día, llegas a casa, y te encuentras a tu enemigo en tu cama, usurpando tu colchón. Tu enemigo está dentro de ti, lo sabes, y en ciertos momentos sale de ti y enseña su apariencia monstruosa, para recordarte que aún está ahí, que hagas lo que hagas siempre lo estará, y que debes acostumbrarte a ello. Pero no lo aceptas, y acabas peleando, una y otra vez, aunque sales perdiendo, como siempre. Luego quieres llenarte de algo, sentir un alivio temporal. Devoras la nevera, dejas que la angustia se deslice por tus dedos y acabe ardiendo en tu estómago: ahí, las penas se bañan en una dulce levedad, aunque sientes que muy dentro de ti, se están llevando a cabo otras batallas, las mismas batallas que hace días creías haber vencido. Pero no: vuelta a lo mismo, los párpados se elevan escupiendo fluidos que recogen semillas del mal. Semillas que plantas sobre tus nudillos que hacen crecer demonios que estrangulan tu razón. Pero hoy vas a recordar que todo está bien. Te refugias en los libros. Últimamente, te encanta perderte en historias e imaginarte que tú eres un personaje más. A veces pierdes el contacto con la realidad, y vives realmente en ese mundo paralelo. Pero estás bien ahí, entre cortinas que marean tus sentidos y vapores embriagadores. Acabas la página, y otra. Ahora, vas a escribir algo. Te sientes mal: antes, volviste a rendirte a la tentación, el demonio de tu interior te ha aplastado entre sus costillas de plomo, y ahora la sangre se acumula en tus manos. Quieres estrangularte, rozas tu cuello con ardor y te alivias por un instante. El aire se convierte en tarántulas que envenenan tus fosas nasales, y crees que ya es el fin, que ese es el fin que llevabas esperando años, pero encuentras todo eso demasiado absurdo. Quieres que pase este día, sabes que mañana el sol brillará, saldrás con tus amigas, las que te quieren, a las que quieres, irás a bailar y querrás que tus caderas se ahoguen en el vértigo de la noche. Entonces, cierras los ojos. Dejas de existir. Los nervios comienzan a salir fuera de tu cuerpo, los músculos se relajan y notas tu piel como una suave alfombra de hojas secas, las mismas hojas que horas antes estabas pisando, riéndote como una niña, mirando de reojo las ventanas por si alguien te veía, mientras saltabas y sonreías al escuchar el crujido de esas amarillas hojas. Ahora, las hojas están sobre tu piel, te recubren como escamas, y escuchas el chasquido de una lengua que se va acercando paulatinamente. Una serpiente viene a anidar sobre ti, y te calma pensar que bajo su dura piel, traerá el jugo adormecedor del invierno. Ya no notas nada: todo está bien. Ya no piensas en nada...Los nudillos de los dedos vuelven a adquirir su color, el cuerpo se desinfla y te miras desde lejos en el espejo: te reconoces, estás ahí, ni te gustas, ni te disgustas. Simplemente, te reconoces. Y de repente, una luz pálida se posa sobre el cristal: una luciérnaga que al aletear, desprende sueños que se acercan a ti y se juntan sobre tus rodillas. Sientes algo: las venas tienen sangre, pero una sangre que notas en la boca, como si un conducto comunicara todas las partes de tu cuerpo. ¿Dónde está tu mente? No importa: tienes calor. No necesitas vomitar más rabia, la tempestad ha reventado, y ahora quedan unos sucios residuos que la serpiente va engullendo, con su bífida lengua. Cierras los ojos: el mundo sigue girando, pero tú ya no estás ahí para notarlo. Hace tiempo que estás a años luz de la realidad, pero eso es exactamente lo que querías. El enemigo, ha desaparecido, quizás esté durmiendo en alguna esquina de tu ser. No lo despiertes, puede que sueñe que en su sueño crecerá hasta dominarme, y se quede durmiendo eternamente. No abras los ojos: el mundo está fuera de ti.

29 noviembre 2011

estoy de mal humor. preferiría ser una bolsa de papel con asas de goma elástica. el cansancio se transforma en lombrices que se inyectan en los ojos y se comen las retinas. ¿desvarío por no haber dormido nada? mi cabeza me pide reposo: le están creciendo manzanos por la cabellera.

27 noviembre 2011

El frío se ha convertido en un miriápodo. Se va deslizando por mis dedos, y los nervios se me han hinchado de invierno; palpitan como gelatinas carnosas. Pero se está bien, porque este domingo no es como los demás: sabe a cítricos y leña ahumada.

26 noviembre 2011

Por la televisión, siguen intentando hacernos creer, de una manera cada vez más ridícula, que esto es la democracia, que el bienestar del pueblo es lo primero. Más allá de esa pantalla, aquí, la realidad es otra: recortes sociales, recortes y más recortes. ¿Para qué invertir en educación? Nos interesa una sociedad elitista: que los ricos puedan formarse, y los pobres asuman su condición de perpetua ignorancia...¿Para qué invertir en sanidad? Nos interesa que sólo los ricos puedan acceder a servicios sanitarios, y que los pobres se mueran con el primer golpe de gripe, como en la edad media. Esto es retroceder, retrocedamos, pues, ocho siglos atrás. Qué triste porvenir nos espera. Mientras tanto, en las tiendas siguen creciendo el número de clientes...No, es más, nunca ha dejado de crecer. En las grandes rebajas se verán más personas que en cualquier manifestación por nuestros derechos. ¿Derechos? ¿Qué es eso? Eso es pura privatización. Pronto, respiraremos un aire con impuestos, y tal vez haya asfixias masivas, de pobres trabajadores que no podrán pagar el oxígeno. Entonces, quizás despertemos, tras una hipoxia prolongada, e incubemos en generaciones futuras un nuevo mundo, y nos sacudamos de esta pereza crónica...Hay que aplastar al que nos está aplastando desde allá arriba.

Bah, utopías.

24 noviembre 2011

Guión para un futuro cortometraje: una sala inaugurada en la facultad de Medicina, con dos camas y una planta en una esquina; luces de neón naranja alumbrando débilmente. La gente va pasando de dos en dos, se sientan, giran el reloj poniendo en marcha el despertador, se tumban en la cama y cierran los ojos. Antes encienden el interruptor que está al lado de la planta, y entran en un profundo sueño. Despiertan con el sonido del despertador, que es una música diferente para cada día. Cinco canciones para los cinco días lectivos de la semana. Hoy toca ''Hello, Dolly'', de Louis Armstrong. Salen enérgicos de la habitación, y otros dos los sustituye. Ciclo para las horas en las que permanece abierta la facultad: descanso para los estudiantes. A la salida, un chico disfrazado de pollo amarillo reparte propagandas con pizzas reducidas al cincuenta por ciento. Alguien pasa, coge un folleto, y le entra un hambre atroz, repentinamente. Otro pasa y cierra los ojos: sabe que al ver el folleto, se le activarán sus receptores sensoriales, y le entrará mucha, mucha hambre, así que prefiere evitarlo. Ando hacia mi casa escuchando Johnny Cash, y todo esto me parece tan estúpido que me tropiezo por el camino, y al levantarme veo un anuncio en una pancarta publicitando mi cortometraje...Me entra una extraña excitación, cierro los ojos y aparezco de nuevo, aquí. Ya es miércoles.

23 noviembre 2011

Unas gotas de agua con patas se deslizan por la pantalla del ordenador. Hoy no ha llovido, pero aquí, en la pared de enfrente, se ha formado una nube parecida a un montón de algodón, y por ahí se han escapado un par de gotas. La mayoría han desarrollado patas y se han ido hasta la planta de la esquina, arrastrando sus diminutos pies hasta la maceta, y llegados ahí, se han lanzado a la tierra como si fuera una piscina. Pero una gota se ha quedado dormitando atrás, y ahora, no sé cómo, ha aparecido en la pantalla. Mientras escribo esto, la miro, y la veo tan bonita: me da pena deformarla con el dedo, aunque me imagino cómo será cuando la yema del dedo haga presión sobre su redonda superficie. Al final, parecerá como si el ordenador llorara, y las cosas habrán adquirido su vida, y más nubes se formarán y será ya jueves y no me acordaré de esto.

22 noviembre 2011

Hoy me he puesto el calcetín izquierdo con un agujero a la altura del dedo gordo del pie. Mientras andaba, lo sentía de vez en cuando, como un topo asomándose, queriendo rozar la suave superficie interior de la bota, y en algún momento se me ha ocurrido imaginar que alguien, por cualquier motivo, me obligaría a descalzarme y se reiría de esa apariencia. Ha llovido, y he tenido la necesidad de convertirme en una planta, dejarme regar y esperar a que salga el sol para llorar de alegría. Pero me he tenido que conformar con este aspecto de sombría pieza de ajedrez, y me he dejado las carnes a la intemperie. Aunque he tenido calor, quizás demasiado para estas fechas. Ahora, mientras saboreo este sucedáneo de salmón ahumado, se me ocurre que podría estar recortando periódicos y dar de comer a los peces de plástico trozos de papel amarillento; el acuario se hincha conforme pasan los días, y el otoño hierve formando pequeñas burbujas en el agua. Pero se está bien: es un martes cualquiera.

21 noviembre 2011

Es curioso. Hoy que llevo el jersey azul tampoco hay casi nadie en la biblioteca. Supongo que es porque es lunes, pero lo mismo dije el miércoles, cuando suponía que debía de haber más gente, pero también llevaba este mismo jersey. Ahora, comenzaré a asociar involuntariamente el hecho de llevar este jersey azul a la menor cantidad de personas, y querré llevarlo todos los días porque de esa manera, tengo más sitio y elijo la mesa que quiero, y no me distraigo mirando bufandas ajenas. Pero claro, por esa regla de tres, comenzaré a hacer asociaciones sin sentido alguno. Al fin he comenzado a leerme ''La espuma de los días'', de Boris Vian, un libro que me regaló un amigo, y me está encantando. Es inevitable no imaginarme en cualquiera de esas calles, pasando entre la multitud y oliendo en cada esquina café. Me acabo de tomar un café, pero siento que es como si no me hubiera tomado ninguno, los libros en la mesa de abajo están abiertos, como esperándome impacientemente, pero no tengo ninguna gana de fisiología. El deber aprieta en la sien, comienza a estrujarme y las ideas se agolpan en el pecho: hoy vuelvo a la rutina de todos los días, y mientras el mundo sigue hilando sus acontecimientos del día a día, nada ha cambiado, y al mismo tiempo todo es demasiado diferente a como era ayer. Pero estoy bien, supongo.

19 noviembre 2011

la panza colgando formando una sombra. la grasa se pliega como una hamaca. viento, viento, viento. humanidad. anuncios de chicle ochenteros. suena seductor: fresa ácida. pompa que al explotar se convierte en una pegajosa capa sobre el labio inferior. la cabeza me es ajena al cuerpo, pero el cuerpo no es ajeno a la cabeza. tengo que estudiar. chao. no se me ocurre nada más, ¿acaso alguna vez se me ocurrió realmente algo? votad, amigos, votad la no democracia. en este país bipartidista, pase lo que pase, acabaremos mal (aunque peor si la derecha triunfa, que ya es un hecho). alguien que nos dirige desde el infierno hacia el infierno: nosotros no tenemos voz en esta sociedad, pero ellos sí. bah.

15 noviembre 2011

círculo vicioso: el hambre trepando como telaraña. hoy plomo en la sangre, mañana...mañana de nuevo: falta de concentración, tinta en las venas, café. horror al vacío. cápsulas deshaciendo su esencia sobre las grietas de los labios. más malestar, huele a libro, las letras están bailando sobre la mesa, quince mil frases entrelazando mi lengua con la lengua de un desconocido porvenir. una vez más, la noria cae. vuelvo a rodar con el ombligo sobre el insaciable ansia. ¿estás ahí? no recuerdo por qué es otoño. porque no es verano, quizás sea razón de sobra. ¿habrá algo más? detrás de esto, el moho crece sobre estómagos ajenos. aquí, dentro, otro mundo está a punto de explotar.

13 noviembre 2011

se consume en la garganta el tiempo, como espasmo. llueve pero no aquí: muy lejos, dentro de siete u ocho horas. cuando me despierte, y otro día comience a tejer sus restos. entre restos llega la noche: acaba hoy, y no queda vestigio de nada. los barcos ya marcharon a la deriva de otra tormenta, la otra que ayer me abrazaba se ha evaporado con la llegada de una sombra que aún no distingo. me duelen las amígdalas: amputo otro silencio. antes escupí nuevamente sangre...de los dedos, se caía por las paredes epiteliales, iba desechando su rostro sobre mis nudillos. es de noche: noviembre. no me preguntes por qué.

06 noviembre 2011

llueve.
bajo el cielo discurre mi memoria
en ríos que se inflan en las venas.
pronto,
la noche se erosionará sobre mis párpados.

una vez más,
el otoño me ha engullido entre sus brazos.
siento una tristeza infinita,
la tristeza misma que ayer llovía sobre otros calendarios.


noviembre llorando sangre sobre piedras.

03 noviembre 2011

El chico que me gusta y yo nos hemos hecho novios en los Sims. Podemos hacer ''ñiqui-ñiqui'', pero no tenemos cama doble comprada. Mientras tanto, intento evitarlo: más allá de esa ridícula ficción, sé que no hay ni habrá nada, pero tampoco hay necesidad de que haya nada. Mi Sim se pone feliz cuando J. la besa, aunque esta noche, y solo esta noche, me gustaría que él estuviera aquí. Tal vez mañana ni lo recuerde...o quién sabe, quizás sí. Ya mi corazón vuelve a tener alas.

02 noviembre 2011

Está abierta la ventana...entra algo de frío. Pero me gusta, porque ha llovido. Entra un olor a vodka, como si alguien estuviera orinando alcohol desde el cielo. Es tarde y repaso los apuntes de anatomía, pensando en que en el fondo, mi cuerpo se limita a eso, como el de los demás. Ligamentos, articulaciones, músculos, nada: sacos de carne con movimiento. Me alegra que por fin el otoño haya esparcido sus escamas sobre nuestras pieles. Es de noche, pero no tengo sueño. Una cápsula, o quizás dos, la canción de siempre de los últimos años...Y caeré presa en los brazos de Morfeo. Con un poco de suerte, volveré a dormir.

28 octubre 2011

hormigas vuelan bajo la piel
volverás,
mientras tu ausencia erosiona mis huesos.
desde que no estás,
sombra de mí,
la memoria se acumula en frágiles esquinas.
no llores más, niña, el mundo sorbe tu llanto.

la separación te ha carcomido.
volverán a crecer las hiedras
sobre tu espalda.

mientras tanto,
espera que la espera te consuma.

10 octubre 2011

III.

Tengo lagunas en la memoria. No sé exactamente qué es lo que pasó...desde aquélla vez, pero lo agradezco. Supongo que mis calendarios han empezado hace poco...Supongo.

02 octubre 2011

II.

Los días se suceden uno tras otro sin cambio alguno. Me asombra cómo todo sigue igual que estaba ayer, y no puedo comprender cómo aún no soy capaz de distinguir los momentos de ahora de los de ayer. No siento nada, y no me asusta no sentir nada, porque el miedo al aplanamiento emocional también lo he perdido. Sólo he conservado la conciencia de mí misma y de mis propias emociones. Noto cómo el mundo va girando y no puedo arrastrarme entre sus olas, porque sé que tarde o temprano acabaré en el mismo sitio del cual he partido. Estar estática es, quizás, lo único que me horroriza, porque he intentado mezclarme entre los calendarios, pero las fechas acaban estampadas sobre mi piel, dibujando un relieve áspero, que me recuerda que ya no soy lo que fui, y que eso es precisamente lo que debe tranquilizarme. Pero no puedo salir de esta calma lineal, no puedo pegar ningún salto en esta continuidad espacio-temporal, porque he perdido la fuerza que me impulsaba a sobrepasar los límites de mi propia mente, y ahora me hallo a años luz de la sensatez, la lógica y la razón. Pero no me disgusta, estoy bien aquí, vislumbrando el mundo desde este otro mundo en el cual ya no caben más sombras. Mañana puede que quizás me arrepienta de seguir donde estoy, pero hoy estoy segura de que acepto ser lo que soy, que tenga lo que tenga forma parte de mi ser, y que nada ni nadie me lo arrancará jamás. Y qué más da si estoy loca, si soy feliz así, en este mundo en el que ya no pueden entrar las mentiras, y nadie más me puede herir. Nunca más.

01 octubre 2011

I.

Han pasado meses, años, siglos desde que estoy aquí, almacenando emociones para intentar darles alguna forma lógica. Pero la lógica, una vez más, no tiene cabida alguna aquí, y la razón se halla envuelta en un halo de niebla que la confunde con lo absurdo. Las paredes son mis amigas de confidencias, y en cada esquina se puede ver que un árbol pequeño está creciendo, y sé que cuando sean grandes, juntarán sus ramas en un mismo punto y esa será mi tumba. De momento, espero que ella vuelva, y sé que tarde o temprano lo hará, aunque para cuando lo haga habré envejecido. Pero no importa, de momento mato el tiempo imaginándomela, desnuda y rodeada de caballos salvajes galopando sobre su piel, y jugando con las serpientes corporales que salen cada noche de mis sueños.

29 septiembre 2011

me han abducido unos ovnis. volveré pronto. traeré caramelos intergalácticos. y luego volveré al espacio a perseguir planetas. hasta pronto.

16 septiembre 2011

las hormigas me tapizan el cráneo. es totalmente comprensible que así no pueda pensar razonadamente. cada idea que se me escapa lleva implícita una parte insectívora que no puedo elegir, y tampoco me importa no hacerlo. la vida universitaria tiene cosas buenas, sí, me gusta, lo reconozco. ha acabado ya el verano, pero hace un calor muy feo. parece que agosto se ha acoplado a septiembre y lo persigue por doquier. todos chapuceamos bajo el sudor de los edificios, nos sentimos secos como pasas de higo cuando el sol nos quema a medio día, y queremos ya frío. cuando haga frío y estemos tiritando bajo cinco capas de ropa, nos acordaremos de estos momentos, nos consideraremos tontos por haber echado de menos el frío y querremos el calor, sin darnos cuenta de que, una vez llegado el calor, pasaremos por el mismo proceso, nuevamente. pero, ¿acaso algo de esto importa? ya no. pero enfocar la vida desde otra perspectiva es francamente positivo, y reconozco que es más fácil mantenerse uno bajo su propio peso. ya no me siento cada noche como si mi cuerpo no fuera mío ni tampoco pretendo tejer un mundo incompatible con el mío. de repente, estamos a mediados de septiembre, y no me importa haberme cortado sin querer demasiado el flequillo, aunque ahora se me vea un trozo de frente que parece decir, eh, de aquí pronto escaparán pensamientos sin sueño, al fin.

15 septiembre 2011

Los periódicos vibran con las mismas noticias de siempre. Letras salpicadas de sangre, párrafos que terminan en puntos suspensivos que llevan a un mismo final trágico, las fechas siguen disparándose en mi sien y todo tiene la misma apariencia que ayer. He perdido la piel entre las teclas de un órgano. La música me aplasta el cráneo,y es una sensación maravillosa, sumergirme entre bemoles de otra época. No me importa, mira, no me importa que ese señor fume a mi lado. Si me pidió fuego y casi me ahogo en él cuando hizo un círculo con sus labios, de esos que tanto envidio. Justo cuando esperábamos el semáforo y estaba pensando, viendo a una mujer en el otro lado de la acera, embarazada, qué nombre iba a tener aquél feto, cómo iba a ser su bautizo, de qué color será la camiseta que le regale la tía abuela del hermano mayor de su vecino, y un largo etcétera que no viene a cuento. Porque ahora abres la puerta, y mientras metes la llave se te pasa por la cabeza que la llave podría no encajar en la cerradura y que deberías llamar al cerrajero cuyo número jamás adivinarías porque tiraste las páginas amarillas que ayer había descansando sobre tu felpudo, pero entras, el gato te recibe, enciendes la música, tarareas en francés y te sientes ajeno a ti mismo cuando te ves en el espejo. Hola, te dices, bienvenido, y te vas a ver televisión.

10 septiembre 2011

la otra noche soñé que era mejor amiga de paris hilton. no sé por qué pero juntas ibamos a salvar el mundo. mi corazón ha renacido. es como arrancar una nueva vida de cuajo y pegársela en la piel. eso mismo hice. vuelvo a ser yo.

01 agosto 2011

me tiemblan las extremidades. siento una debilidad como de hambre, como de estar cayéndome a cachos que se quedan bajo los pies y me hundo en ellos. ayer salí en medio de la humanidad, tuve curiosidad por ver si era capaz de integrarme como hacía antaño. me costó, pero al final, los acabé viendo a todos como extrañas piezas de ajedrez moviéndose en líneas oblicuas, como un enredo de figuras geométricas que rayaban el delirio visual. me parpadeaban las retinas y el ser me pedía ser como ellos. al fin llegué a casa y exploté, lloré todos los acontecimientos, hasta el olor a sudor de la señora de rojo que se me había impregnado en la nariz dos horas antes, lloré mi propia condición y la condición humana ajena, lloré el ser lo que soy sin ser nada y exploté. me habló la voz con sus órdenes absurdas, incoherentes, vomitó en mi cerebro su repetitiva frase y solo conseguí llorar. ahora sé que de alguna manera debo exiliarme en la autosuficiencia, en la naturaleza de lo etéreo, refugiarme en la belleza de las cosas y taparme los oídos durante un tiempo. debo.

29 julio 2011

a veces parece ser que soy solo un recuerdo para alguien lejano. me transporto durante unos instantes sobre las cálidas aguas de la sensatez y me quedo flotando, esparciéndome lentamente sobre la superficie. me desmenuzo en varios trozos y me veo a mí misma, después de tantos años, como trozos de corcho a la deriva, sin rumbo alguno. los perros ladran porque hay sueño, pero lejos de mí. quizá quisiera alguien rescatarlo y devolvérmelo: ese era mi sueño, ahora está naufragando entre hocicos, ruedas de caucho, asfalto de verano, farolas pálidas, y sé que acabará en una alcantarilla, allá, la puedo vislumbrar, donde se escurren todos los sueños de este barrio, toda mi infancia ya acabada, y todo lo que deberé vivir lejos, muy lejos de aquí. en un mismo agujero concurrirán la vida y la muerte, el mundo de aquí y el mundo de allá. el infierno se apaga para encender uno nuevo, pero no importa. la marea de la razón pronto inundará mi cráneo, y cuando empiece a carecer de huesos, de piel y de tejidos internos, podré aferrarme a ella.

19 julio 2011

esta mañana estaba viscosa. anoche finalmente me vomitó un caballo. estuve viviendo en su estómago, mezclándome con jugo gástrico, y un pienso del cual me tuve que alimentar varios días, mientras navegaba por esos mares ácidos. pasé una noche extraña. recuerdo que nadaba en saliva, buscando una luz. y en medio de la tempestad, estaba él para salvarme. me rescató y caí en un trance. no sé quién él, si acaso existe o es una proyección en mi mente, un cúmulo de píxeles arrancados del mundo externo, o una mera necesidad de mezclar mi sombra con una sombra ajena. ahora tengo sueño. la lejanía me asusta. me asusta no saber qué me está pasando ahora mismo, si sigo soñando o nunca he dejado de soñar o todo esto es parte del proceso de metamorfosis, porque la piel, o lo que sea eso que tengo recubriéndome las entrañas, brilla a la luz y siento como se me encogen lentamente los órganos. quizá en cuanto se agote el tiempo, me empiecen a crecer las alas, busque un armario lleno de ropas quemadas y me quede a vivir para siempre ahí cual polilla.

17 julio 2011

Hoy sueño de nuevo.

anoche cometí el acto más sensato de toda mi vida: arrojar al olvido a aquél que me llevaba destruyendo poco a poco, desde hacía meses, convirtiéndome en un ser sin ser, un vacío bombardeado por desprecios y espejos rotos. me he sacado el corazón del pecho y lo he aplastado bajo el peso del hastío. he sufrido y sólo para conseguir un momento de amor ficticio, mentiras y menosprecios disfrazadas bajo noches de sexo y tardes llorando ausencias. basta, adiós, se acabó, no puedo dejarme convertir en nadie porque él quiera que yo sea una nada, no me creeré más que soy estúpida como él decía, no me voy a creer que no valgo para nada, no me creeeré que soy una triste ridícula, no me creeré que soy una loca, para qué. estaré loca, pero en mis jardines tengo cerezos que florecen cada amanecer, fuentes que emanan abriles antes de que termine el invierno. mi dignidad está hecha pedazos por la trituradora de su desprecio, pero hoy me he alimentado hasta la saciedad de un mañana más dulce, y me siento henchida de sensaciones viejas que llevaban incubadas años en mi vientre, y hoy salen hacia fuera. y me sacan a volar. lejos.

hoy voy a soñar
y él no va a hacerme más daño...estoy volando lejos de todo. nunca permites que alguien utilice tu vulnerabilidad emocional para patearte una y otra vez, y subir peldaños más de su autoestima encima de tus propios residuos.

voy a recoger las flores de mi jardín.

soy libre, y ya nada puede hacerme daño.

16 julio 2011

sueño con un mundo mejor, donde alienígenas me sirvan sopa en barcos de papel y pueda beber mis propias lágrimas con pajita, y que las guerras se lleven a cabo entre mis piernas. que me bombardeen con misiles en los ojos, hasta que me salgan ramificaciones desde la vagina que se unan con tu miembro y al final dominemos el mundo a base de cordones umbilicales. soy guapa llevando una bolsa de papel reciclado en la cabeza que pone SOY GUAPA. estoy herida. llena de fórmulas matemáticas, tirada entre botellas de cerveza vacías. estoy escribiendo con los ojos cerrados. mañana andaremos juntos en bicicleta para curarnos las penas. no sé a quién me estoy dirigiendo exactamente, dáte por aludido seas quien seas.

15 julio 2011

se me ha congelado en las pestañas el mes de julio. me he convertido en pulpo. pronto acabaré succionando todas las estaciones. se está bien así, viviendo en un humedal. me coso los tentáculos al suelo y fingiré vivir estática el resto de mi vida.

08 julio 2011

lloro clavos, se caen por las mejillas arrancando la piel.
siento como se deslizan enjuagándose en sangre y gravedad
y se oxidan al llegar a los surcos de los labios.
llueve una mariposa,
que bajo la carne se comió las crisálidas que encerraban momias del ayer.

ojalá pudiera contraer toda la rabia que siento en una puta palabra y diseminarla en tu cara para pintarte con mi ser, que supieras lo que es ser polvo. polvo acumulado sobre muebles viejos, de madera arrugada que acumulan años y orugas.

he de suponer que me llevo muriendo años, que en la agonía he arrojado mis miserias para acumularlas y extraerlas de golpe, cuando la adversidad sobrepasa cualquier límite.

vacía la caja de medicamentos. vuelve a rellenarla con un sucedáneo de sueños hechos trizas, amarguras fingidas. seduce a la muerte y haz que te engañe, o más bien engáñala pensando que te dejas engañar. cambia la hora de tomar las pastillas. ahora, cada tres horas y con néctar de mentiras exprimidas sobre las heridas. quizá se abran las cicactrices de par en par, y se te pudra la carne a ti también. esas son las instrucciones para acabar devorado por un gusano. tápame la boca y átame a una pared para no hablar ni escribir más.

01 julio 2011

Ríos de tinta que se caen por mis venas, ¿qué demonios hago yo pensando en lo impensable? Mira, chavala, este es el mundo, te conocen, te la meten, buenos días preciosa, te despiertas engañándote que el mundo ya ha empezado, y el despecho no se arrastra como lo hice yo...Y qué coño me importa ya despertarme al lado de un desconocido y no echar de menos más que el puto café, joder, y darme una ducha y al volver que se haya ido, y pensar aún con las huellas de carmín sobre las sábanas... él me habría dado el mundo entero a cambio de mi vagina...sin saber que otro antes me había hecho llorar.

Cada vez que pienso en lo mucho que he errado me hiero y me hieren los errores, te marchaste, adiós, bienvenido, soledad que me levanta sobre el pasado, ¿qué coño ha pasado aquí? Si no encuentro más recuerdo en el pasado que papeles que se hunden en montañas de sacrificio, que a cambio he recibido desconsuelo y nada más.

El amor nunca caduca pero hoy los calendarios han espirado entre nosotros y nada de sufrir, tan solo me queda escribir, exprimirme en mis versos, arrojarme en la incertidumbre, desgastarme y crecer...

14 junio 2011

al salir de la biblioteca tuve que pasar por el bajo donde siempre me da la impresión de que se cocinan lentejas. estaban las toallas colgadas, y olían de maravilla a vainilla o un olor sintético que no puedo identificar. tuve un enorme impulso de arrancar una, llegar a mi casa y envolver en ella mi propio cadáver, pero seguí para adelante. al darle al peaton pulse del semáforo, no venía ningún coche mientras esperaba, y me sentí ridícula. pensé lo que simpre pienso: tengo que esperar a que se ponga en verde aunque me esté tostando del calor, porque si no, pasarán los coches, se tendrán que parar, nadie cruzará y quizá en alguno de esos coches, vaya algún hombre con prisas en llegar a casa, desnudar a su mujer y embarazarla, por ejemplo, y quizá ese hijo pueda ser un futuro político noble y no puedo intervenir así en el ciclo natural de la vida. esperé, crucé cuando estaba en verde, pero como el tramo era corto y duraba demasiado el verde, tuve que ir demasiado despacio, para no dejarme llevar por la lentitud del tiempo, no arrastrarme tan fácilmente por esa marea de inquietud interior que me carcomía por dentro. llegué a casa y pensé. pensé. pensé y sigo pensando. mi corazón está en formol. fermentando telarañas. en alguna esquina de esta habitación que se cae a pedazos cada vez que estornudo. no quiero perder más el tiempo. descamarme a este ritmo tan acelerado me provoca ya arcadas. quiero volver a ser. hola, yo, bienvenido nuevamente.

14 mayo 2011

Anoche soñé que un pulpo me poseía y metía sus tentáculos en los tímpanos ajenos para robar emociones y desmenuzarlas, chuparlas y vomitarlas después convertidas en ceniza. Esta mañana me he sentido extraña al comprobar que mi amígdala se ha convertido en un tubérculo que ramifica sus raíces hacia fuera, en busca de otras personas a las que fijarse, introducirse bajo su piel y usar su sangre cual abono para crecer más y más. Sé que algún día explotará como una bomba y los sentimientos me saldrán como termitas que se comerán entre ellas, y que ahora tengo que llorar porque cuando llegue ese día me quedaré vacía, pero como sé que en ese momento no seré ya consciente de ello, me vuelvo a dormir y soñarme a mí misma soñándome, sin saber exactamente si soy la que está soñando, o la que está siendo soñada por mí, o las dos, o ninguna.

27 abril 2011

déjame disolverme en tu sangre.

24 abril 2011

Domingo.

Hace unos días que no limpian las escaleras. La cucaracha de primero sigue patas arriba, encogida como una momia. Me resulta incluso bella, tan aplastada e insignificante ahí abajo, entre milímetros de polvo y excrementos. Me gusta pararme a verla siempre e imaginar que en cualquier momento recobrará vida, me asustaré y caeré rodando hacia abajo, golpeándome la cabeza y acabando con amnesia crónica. Pero lo único que verdaderamente me podría producir pavor de todo esto, es que trece escalones más abajo el ciclo natural de las cosas se rompiera. Aunque podría fingir que nada ha cambiado.

15 abril 2011

es hora de volver a desplegar mis alas. demasiado letargo y esclavitud emocional me están vaciando de mi ser. necesito un respiro, una sobredosis de introspección. sufrir me impide avanzar. voy a retirar de ese y de otros toda la intensidad que debo invertir en causas mejores. fíjate en el mundo, lo que no aporta nada, sobra.

10 abril 2011

Añoro tanto las libélulas de su piel y el tacto de sus manos rodeándome los pechos. Y el estruendo de los relojes cada vez que se marchaba y su ausencia me consumía con imperiosa voracidad. No supe bien lo que era amarle, hasta el día que amaneció entre mis brazos. Recuerdo que había un hilo de luz penetrando en el cuarto acariciándole el hombro desnudo, y al sentirlo ahí, tan cerca de mí, me estremecí. La noche anterior había sido toda un sueño. Corrimos de postales en postales, atravesamos nuestras sombras, nos instalamos el uno en el otro, abriéndonos paso entre lagunas de memoria. Ahora, me duelen los ojos al llorar aquéllo que podía haberle dado, y nunca le di por guardarlo precintado en el baúl del orgullo y miedo. Un día desapareció de mi lado. Sentí como me aplastaba el vacío, como una enorme oquedad se iba extendiendo en mi interior. Me asusté, lloré todos mis años, envejecí cinco o seis milenios, y me detuve en la rabia. Pero luego algo cambió dentro de mí. Lo recuerdo todo tan vivo...

Salí a la calle para disimular mi decepción conmigo misma. Un coche estuvo a punto de atropellarme. Y luego otro. Y luego, el deseo de desnudarme ante el mundo entero me poseyó. Quise quitarme todas las miserias, exprimirme como un cítrico ante la vista de los demás, secarme al sol como una pasa y morir abandonada en alguna esquina. Pero en un momento que no puedo recordar con precisión, un destello de luz inundó mis ojos. Me quedé paralizada por unos instantes, no pude ver nada. Me vi forzada a cerrar los ojos, y al abrirlos, todo había cambiado. Comencé a llorar como nunca antes lo había hecho, lloré al ver todas aquéllas cosas bellas que me rodeaban. Nunca antes había llorado por sentir tanta belleza, y por no poder abarcarla con todo mi ser. Lloré de felicidad y lloré porque estaba llorando, lloré todo lo que no había llorado en tanto tiempo, me enjuagué los ojos en la gente, las calles, los edificios, todo mi futuro y él y nosotros y todos en uno. Entonces fue cuando sentí que necesito darme una oportunidad. Me maté, sentí como me apuñalaba a mí misma, una herida me amputaba por siempre eso que creía invencible desde hacía años. Sentí cómo caía a pedazos en mi interior. Ese apéndice deforme de mi ser que había estado creciendo como un tumor en los últimos años y que había conseguido destruirme, por fin había desaparecido. Fue tan fácil. Bastó con un destello para cambiar mi mundo. Lloré, seguí llorando. Y ahora mismo estoy aún llorando, no he parado de llorar desde el viernes, derramo constantemente algo, supongo que los residuos de ese monstruo que me había estado devorando hasta ahora. Es tan bonito poder querer y dar todo de mí, sin esperar ya nada a cambio.

Ahora pienso en él, y lo recuerdo tan vivamente. Quisiera que estuviera a mi lado para poder decirle lo mucho que me ha cambiado por dentro todo esto, y lo feliz que me siento de que forme parte de mi estúpida existencia.


06 abril 2011

Momento perfecto para desaparecer. Convertirse en una polilla, sin terminaciones nerviosas. Acabar en un armario ajeno, oliendo a chubasquero. De modo que parezca todo parte de un guión, que nadie sepa que no está hecho a propósito. Dejarse aquí el cuerpo y la persona, que siga fingiendo por mí ante los demás, para que nadie sepa que ando pululando entre telas roídas. Y que pueda así seguir tomándome un café con X, echando demasiado azúcar y volviendo a pedir un sobre para echar más, tener conversaciones banales, quejarme de que he cogido peso y que en el fondo a no sé cuántos kilómetros esté poniendo mis larvas entre los tejidos de un jersey de lana hecho a mano, y que nadie lo sepa, ni tan siquiera yo.

05 abril 2011

miro a través del escaparate. bastantes títulos de libros de tarot rebajados al 10%. aunque me los regalaran, lo reciclaría para hacer revistas sin sentido. me duele la tripa. vomitaré el dolor antes de dormir en la papelera. por la noche las arañas tejerán un nuevo hogar, y mañana despertaré atada a la pata de la cama. la llevaré como si fuera una caracola, la gente me apartará y tendré sitio en el bus ahora que empieza a ebullir el calor. pero después volveré a casa, alguien me visitará y todo acabará en una eyaculación. nada tendrá sentido y volverá a ser de noche. tendré que buscar otro hogar. quizá alguien me ofrezca sus brazos para poder incubar ahí un nuevo mundo.

04 abril 2011

Todo acabó, ahora que la carne ha encontrado otra carne que rozar. Puedo seguir viviendo muerta, he estado mucho tiempo muriendo en vida, quizá me haya acostumbrado a esto. Ahora es tiempo de marchar. No sé a dónde. No importa. Eso ahora ya da igual. Tan solo sé que me pesa mucho el plomo en la sangre. Ya no puedo flotar.

28 marzo 2011

Hoy odio lo que soy. He estado llamando a gritos a los monstruos de mi interior, pero nadie me contestó. Me siento abandonada. Quisiera salir a la calle desnuda y andar a cuatro patas, mear en las esquinas como un perro y meter mi cabeza en un tubo de escape para intoxicarme con monóxido de carbono. Olvidarme de que soy humana, de que tengo otra bestia sacudiéndome por dentro, aplastando mi hocico. Olvidar que estoy llorando, que me han arrancado los órganos y se los han comido y que en su lugar han metido manadas de gusanos. Vomito el dolor, pero no la conciencia. Yo quiero expulsar de mí la conciencia de tener dolor. No tener conciencia de esto que soy, también ser algo sin vida pero que da apariencia de vida. Tan solo quiero desnudarme, colgarme de una percha, exponerme al sol, decolorarme y que las moscas revoloteen a mi alrededor. De nada me vale ser lo que soy de nada me vale ser lo que soy de nada me vale ser lo que soy no soy nadie no soy nadie no soy nadie no me vale de nada ser nadie si no me vale de nada no ser nadie si de nada me sirve.

26 marzo 2011

Esta mañana me desperté a tu lado y entonces supe que no era un sueño, que ya era de día y había parado de llover. El miedo a perderlo todo aún seguía acurrucado en el sillón, arañándome la frágil estabilidad emocional, pero rápidamente lo aplasté como a una mosca y lo enterré en la nada. Después te despertaste tú también, y al sentirte tan cerca de mí, caí en un profundo letargo cósmico. Recuerdo que anoche viajé en una araña corporal aterrizando sobre tu piel y me deslicé hacia un sumidero de inspiración orgásmica. Y ahora estoy aquí, planeando cómo agotarme sobre los escenarios de nuestro mundo, cómo exprimir todo mi ser en esta oquedad del tiempo y salir volando sin nunca volver atrás.

23 marzo 2011

he engordado como una foca y no puedo dejar de comer, pero ya me da igual. ahora puedo salir de la mano con alguien que me quiere y me hace sentir especial a pesar de ser un pedazo de carne inerme. y todas estas circunstancias dan de mamar a este nuevo renacer. hoy he dejado de fumar y espero que mañana no vuelva a comenzar de nuevo. la nicotina apesta, últimamente ha desarrollado unas zarpas dolientes que se agarra a mis pulmones y no se despega de ahí hasta que me acuesto. ya no quiero más, encender ese hábito cada mañana con la mano tiritando de ansia y con ese mutante en mi cerebro pidiéndome a cada rato una calada a un ritmo acelerado. me he asfixiado demasiado. he acabado el módulo y pronto entraré en la universidad. no sé qué haré, solo sé que haré algo. me volveré a sentir como una recién adulta, con la inmadurez aún embrionaria en mi cerebro. llevaré los libros en un brazo y en otro el corazón. seguiré cultivando el amor, empezaré a correr, seré una chica normal que irá con sus amigas a merendar al mc donalds hablando de los programas televisivos de amor. en este momento de mi vida me siento muy bien.

20 marzo 2011

los vasos sanguíneos de los ojos están contaminados. he estado sacudiendo el teclado de migas y polvo y ahora siento mi nariz llena de ácaros. parece que tienen manitas y están acariciando los pelos de las fosas nasales como si fuera su mascota. qué triste y repugnante estoy siendo. siento que explotaré de sueño. mi cráneo no quiere ser testigo de este crimen. anoche no dormí nada. estuve sumergiendo en formol barbies desnudas. ahora quiero que me disequen viva. que me pongan en un escaparate e inyecten instrucciones de uso en mis tejidos. que luego añadan una etiqueta al final con un precio rebajado a la mitad para resultar más atractiva al público. que hagan subastas con estas miserias. que me envuelvan en ceremonias, me planten en un jardín y luego me arranquen como una mala hierba. que me examinen al microscopio (decora el laboratorio con papel de periódico amarillento), que anoten las sustancias que me componen, estudien su radiactividad y cada concentración en conjunto y por separado. voy a dejar que experimenten conmigo. he de descansar. fiufiufiufiuifiu fiufifuifuifu fiu fiu fiuf fiufiuifiufiufifufifuifiu fiufiu fiuufiufiu fiu fififufiufiu fifufiu. fiu.

17 marzo 2011

instrucción para librarse de un yo.

sácate de paseo al otro yo que te incordia, dado que no puede vivir en armonía contigo, invítale a una exposición sobre arte y mantén conversaciones cultas que le distraigan. invéntate un pretexto para hacerle esperar a la puerta de un bar, entras, te tomas una cerveza y finges estar entablando amistad con el director de una compañía de gas que puede enchufarte en su empresa. tómate otra cerveza, y luego otra, y no caigas en la compasión hacia el otro yo, que estará impaciente y mirando con cara lánguida a través de la ventana del bar. ignóralo, de vez en cuando lánzale una mirada burlona, como invitándole a marcharse y haciéndole sentir incómodo con la situación. si insiste, házle pasar. corta la conversación con el magnate del gas, déjale tu número de teléfono y prométele que le contestarás a sus mensajes siguiendo el hilo de la seducción. después emborracha al otro yo y házle que te use como hombro para llorar. déjale que te cuente sus penas, y convéncelo de que sus tristezas seguirán ahí el resto de su vida. házle ver lo deprimente que es su existencia. cuéntale maneras de suicidarse e invítalo a que sea él mismo el que tome la iniciativa. pero en ocasiones, como me ha ocurrido a mí hoy, el susodicho se espabila y se da cuenta de las intenciones malévolas que tienes con él, que quieres librarte a toda costa de su pesada carga para poder vivir tranquila sin que te incordie su presencia. en esos casos recurres a una psicología inversa, le pides que no te deje jamás, que por el resto de su vida se quede contigo, que te gusta que te moleste, que es como un grano de pus en la frente al que te da pena reventar porque te da demasiado miedo que se quede la cicatriz por siempre. entonces quizá para llevarte la contraria decida irse, mandarte al carajo y que de esta manera puedas quedarte tranquilo durante unos instantes en los cuales puedas comer pipas a orillas del río mirando como crece la montaña de cáscaras, ay, como crece hasta engullir el paisaje entero. entonces vendrán las hormigas, te harán compañía, ¿para qué necesitarás al otro yo?, las ves transportar cáscaras, cómo se van hilando ordenadamente bajo tu mirada, y sientes como te cosquillea la vista. pero de repente echas de menos a ese imbécil de yo malo, y entonces te das cuenta de que quizá el imbécil seas tú por necesitar esas dosis de autodestrucción diaria.

16 marzo 2011

es curioso como me metamorfoseo a ritmos tan veloces, y luego vuelvo nuevamente al estado larvario inicial. quizás en uno de estos días el ciclo se rompa, y acabe en otro círculo vicioso.

15 marzo 2011

he decidido no sentir nada profundo por nadie durante siglos. quiero mantenerme alejada emocionalmente de él, fingir una normalidad, lo que a todos les gusta. que todo vaya bien, salir a pasear de la mano y darse besitos después de hacer el amor. mirar escaparates y hablar de cómo ha ido el día. ¿qué tal, cariño? bien, me suicidé a las tres de la tarde, luego al resucitar me acordé de que no debí hacerlo, porque aún me quedan otros tres suicidios para completar mi vida. no, no. hay que rectificar: bien, estoy bien, todo me va bien, fóllame y vámonos luego a tomar un batido. (por ejemplo). me siento más feliz así, digamos que menos preocupada. la cuestión es que mi ser se limitará a lo banal. prácticamente eso necesito, dosis de banalidad, banalidad en exceso, ¡sobredosis de banalidad! soy consciente de que un sistema complejo mental no es deseado por nadie. a ti no te gusta pero a mí sí, lo que no me gusta es que no les guste a los demás. pero estos son mis circuitos neuronales. por ellos van corriendo toda clase de bestias. no las quitaré de ahí, les seguiré dando de comer, pero las mantendré encerradas en jaulas. encadenadas a mi interior. que nadie sepa que están ahí. a nadie le gusta realmente esto, y como puedo cambiar, ni quiero hacer más mal, me mantendré en mi mundo, sin exteriorizarlo. y ahora he de marcharme, voy a hacer un pastel de frutas para mis pequeños monstruitos mentales.

14 marzo 2011

quiero creer que hoy ha cambiado mi vida por siempre.

12 marzo 2011

soy incapaz de concentrarme en los estudios, y veo como mi futuro académico se estrella bajo mi mirada. y me invade esa impotencia de no poder hacer nada, o me limito a colgar una red debajo y recoger mis propios fracasos para luego usarlos de relleno para mi almohada, y acostarme cada noche sobre ellos. hoy es uno de esos días en los cuales haga lo que haga, mi mente acaba desarrollando pies y se escapa de mi cráneo, y entonces es cuando me entran ganas de llorar, y llorar, y llorar, a ver si la poca inteligencia que me queda se apiada de mí y vuelve a mi cabeza. pero no, no ocurre nada de eso, y estoy vislumbrando mi propia decadencia, mientras mi concentración se pasea de aquí para allá, visita museos, hogares ajenos, va a conciertos de ópera, se hace la manicura, saca a su perro, hace de todo menos quedarse en mí. y ya no sé qué usar de cebo para atraerla, me siento completamente estúpida mirando las hojas llenas de palabras indescifrables, teorías médicas y conceptos vacíos que se quedan sin nombre. qué estúpida es la vida, qué estúpida esta necesidad de construir un futuro, tan estúpida como necesaria, estoy donde no quisiera estar haciendo lo que no quiero hacer sin saber siquiera si quisiera estar haciendo algo diferente. no queda nada entre estas neuronas, tan solo lápidas y funeral tras funeral, se me van muriendo lentamente, maldita sea. y no hago más que cavar mis propias tumbas, empujar ahí las neuronas, seguir cavando y aplastando mi futuro, pisoteándolo como si fuera un montón de estiércol perfecto para fertilizar campos llenos de fracasos. me siento como una auténtica mierda, y no puedo parar esta vorágine en aumento, del deseo de aniquilarse a cada instante, y todo para qué, para qué, para qué, si nada tiene sentido, si debería estar ahora mismo partiendo cocos bajo una palmera. pero llorar, llorar, llorar es más sencillo, voy a seguir tejiendo un poco más esta puta frustración. quizás en uno de estos días, se me escape el presente y se derrame sobre el tejado de hojalata oxidada, y entonces no me quede más remedio que refugiarme en el pasado, construir una barca y naufragar entre montones de basuras flotando, bolsas de plástico, cadáveres en descomposición.

10 marzo 2011

Anoche me follaste y me eternizaste en tu sangre. Esta mañana al despertarme necesitaba otra marea de esperma en el acantilado de mi boca y empecé a gemir cuando de repente caí en otro sueño. Me perseguías desnuda por el jardín hasta que me atrapaste y me tiraste al suelo. Me agarraste de las piernas y me empezaste a follar, y alrededor los árboles agitaban sus ramas y anocheció de repente y el tiempo se quebró como un papel mientras me penetrabas tan deprisa que me dolía adentro. Después me desperté y me di cuenta de que eso, en realidad, no había sido un sueño.

08 marzo 2011

Siento en la cabeza minúsculas libélulas digeridas por el sueño. Van a construir nidos en mi cerebro. Se secarán las ramas, los fósforos que hacen de bisagra se romperán. Necesitaré un insecticida, pero será mejor agujerear la pared, incrustar el cansancio en forma de piedras preciosas, y dejar que se erosionen. Que una marea de asjkdaskdaskddjaks las vaya puliendo lentamente. Llevo noches sin dormir. Dadme opio, azotándome dioses lascivos, desnudadme al borde del fin del mundo. Que me quede ahí colgando de un brazo, como un moribundo a punto de ser devorado por los buitres. Espero dormir al fin hoy. Al cerrar los ojos comenzará el proceso:

La piel se convierte en metal, el cerebro se conecta a una máquina, me inyectan cables por los oídos. Las ruedas aplastan un pájaro terrestre. En alguna parte del mundo los espíritus abandonan sus cuerpos para juntarse y formar chorros de escamas, ejércitos que saquean la ciudad. Triunfará lo absurdo en esta guerra. La consciencia se pudrirá. De aquí en adelante, nada importa. Salvo la nada.

El tejido del Universo cultiva sus células en las palmas de las manos. Necesito descansar un siglo, si no, me volveré loca.

06 marzo 2011

hoy mi ombligo ha crecido hasta transformarse en un planeta. no debe girar, le digo, mientras observo como se va agrandando más y más, alrededor de órbitas ajenas. he estado llorando sopa todo el día, rellenando cuencos y alimentando pájaros con ello, con pequeños tropezones de rabia desgajada. receta para no seguir sintiendo nada: un gramo de objetividad con tasa alta de fecundación. que se multiplique como una ameba. lanzará sus pseudópodos por el suelo, se arrastrará como un escupitajo. bastará un minuto para acabar con el mundo. silvia es un nombre de chica joven, cuando sea vieja no me pegará llamarme así. a mí me pega más tomasa.

03 marzo 2011

Esta noche dormiré abrazada a las sábanas, con tu olor impregnado en mi piel. Puede que mañana te eche de menos otra vez, o puede que no recuerde la razón por la cual te estoy dedicando este escueto escrito.

28 febrero 2011

La falta de inspiración es un tóxico necesario para compensar la excesiva actividad límbica en los momentos de euforia. Cuando la mano busca el gran miembro en tu pantalón se encuentra con una
explosión inminente que dibuja itinerarios sobre mi cara. Y entonces plaf chaf zas crack, sigue tú las onomatopeyas irreproducibles del impacto. Que luego será la piel un mapa de ríos que correrán hacia abajo, por los labios, ya no importa, si en el final las rutas se entremezclan y todas acaban en la misma cueva. Perdida en el bosque acabaré tropezándome contra las ramas y los árboles me zarandearán, me arrancarán las bragas y me enterrarán viva. Las lombrices construirán galerías sobre mi vientre. El doctor llama al teléfono. Y debo colgarle y mentir que he muerto por una sobredosis de pastillas. Podrás mientras preparar un funeral ficticio. Mucho vino y tabaco y vino y tabaco y tetra brick barato mezclado con latas de cola de treinta y seis céntimos del mercadoahorro. Tabaco no de liar que no sé liar y prefiero alquitranarme de manera más cómoda. Mientras tanto aprovecharé este gigante instrumento de proporcionar placer mientras me vaya envenenando mentalmente.