15 diciembre 2012

lkdjsjdklad

me sigue dando miedo mi propia estabilidad. creo que es demasiado frágil. puedo decir ''me va bien'', sin añadir matices, sin quejarme como siempre lo he hecho,  sin sentir mi mandíbula tensa y mis dientes rechinar, porque por una vez mi cerebro descansa tranquilo, con sus subidas y caídas repentinas, pero con una calma relativa. ¿qué hay dentro de él? ¿qué se esconde entre tantas colinas? la nieve ya está poblando cada recoveco de la mente, y me siento bien, aunque a veces la mano esa mala se asoma y de repente quiero gritar. grito y me trago mi propio grito para saciarme y me quedo quieta después. ay, ay, ya me da por suspirar.