21 febrero 2011

mis ojos flotan como algas marinas
en la herrumbre,
persiguiendo corceles
o lo que es lo mismo,
la carne fresca que apacigüe su hambre.

pero después de agotar todos los recursos

y trotar desnuda sobre un deseo solitario,

me queda solo

la
masturbación.

he de trepar a la cima del volcán
derrotar al ejército posado en los muslos
y llegar a la fortaleza donde culmina el mundo,
toda la desesperación acumulada en un pliegue.
romper la armadura con un espasmo
y morir al final en un gemido.
masturbación.

he de exprimir tu ausencia
como un limón
y la fiebre
¡la fiebre!
la fiebre acidulada,
los nervios temblando en sus jugos medulares,
las uñas clavadas bajo la carne...
he de engullirlo todo,
hasta el ansia de tener tus dedos
recorriendo los relieves accidentados de mi cuerpo.
he de combatir la imagen larvaria de mi mente
metamorfosearte en mariposa o árbol o cualquier ente
cuya no existencia no peligre la mía.
he de enterrarlo todo en ataúdes de mármol,
momificar los miedos, amputar soledades,
de un golpe romperme en fragmentos
que se disuelvan en tu saliva como cristales.
que sobre esta piel solo queden poros
rociados de esperma.
quisiera estar nadando entre tus piernas
o trocear con los dientes distancias.


pronto la carne se dilatará
y llorará sin ritmo.

tock shock ouj ahuch hjuh ujhu oh yeah

tock shock ouj ahuch hjuh ujhu oh yeah
tock shock ouj ahuch hjuh ujhu oh yeah

2 comentarios:

Luis Alejandro Escudero dijo...

La carne llorando en el gemido de la masturbación. Precioso.

Un abrazo.

K209 dijo...

:)