20 noviembre 2010

nunca maduraré. estoy tan cansada de levantarme los sábados en la mañana con los ojos llorosos y el rímel coagulado en las pestañas, sentirme con náuseas y querer retroceder el tiempo para enmendar mis errores de ebria descontrolada. me entristece mucho mirar mi cara de estúpida, y prometerme a mí misma que no volverá a pasar nunca más lo mismo, y ser consciente a la vez que pronto caeré en la misma espiral de idiotez profunda, y que la culpa me invadirá en forma de ojeras. soy una piedra erosionada, quizá deba dejar que me carcoman por completo las olas ácidas de estas masa caníbal que es la sociedad. soy tirana de mí misma, y lo vuelvo a ser, una y otra vez. no quiero más. me duele la cabeza.

2 comentarios:

Andrea dijo...

dulces errores ebrios de juventud...

yo los quiero cometer una y otra vez

te apuntas?

abraxas. dijo...

=)