01 agosto 2009

No consigo llenar este vacío crónico que hay dentro de mí. Soy como un colador metálico que filtra todo lo bueno que alguna vez ha podido caer entre sus cribas de herrumbrosa materia desgastada; sólo queda dentro de él los residuos de aquéllas cosas que no me satisfacen, que no me sacian. Necesito una bomba de esas que inflan neumáticos, llena de sorpresas, muchas sorpresas, que me hinche el corazón como un globo aerostático, tan grande que pueda llevar a Phileas Fog a dar la vuelta al mundo en ochenta segundos y se reescriba la historia con mi corazón como coprotagonista. Un corazón veloz, como un pensamiento en un cerebro lleno de termitas. Ni te imaginas lo que es tener una colonia de insectos en tu cerebro, hace cosquillas y es excitante, pero a la vez te hace pensar que estarías mejor en una sabana africana (suponiendo que África es el dedo índice de tu pie, y suponiendo que tu pie no es esa extremidad situada bajo tu pelvis, sino el árbol que hay plantado en medio de tus dolores, para que se alimenten de él las termitas de tu cerebro y te sientas afortunado de tener tal depuradores de penas). Agarro la guitarra, pero no puedo estar con ella entre mis manos más de cinco minutos; me invade una sensación de náusea interna. Mis órganos quieren salir de mi cuerpo, entonces me convierto en una especie de maniquí disecado expuesto en un museo londinense de aforo ilimitado. Me parece que no me gusta nada esto, los visitantes son todos unas terribles interrogaciones que me acosan, que me increpan, dicen que yo sin corazón ya no soy yo, y yo les digo que mi corazón ahora descansa entre las páginas de un libro que nunca se llegó a escribir. Entonces se van y regresan a mí los órganos. Oscurece y me vuelvo a sentir vacía. Pero al menos, por unos instantes, me sentí extremadamente bien.

5 comentarios:

dENi dijo...

pero si esos instantes se fugaron por las rendijas del colador..
no sería buena idea ir a construir unos nuevos?

Nina la Mosca dijo...

Joder, ultimamente me siento muy identificada con todo lo que escribes u.u

Anónimo dijo...

Eso que dice dENi me gusta Silvia, es como siempre poner un pretexto para estar bien, en lugar de para estar mal.
Si me encuentro una piedra en el camino, pues la pateo... bueno patear no. Que tal si es muy grande jajaja, la quito o le saco la vuelta y asi.
Saludos Silvia!
Luego me cuentas si soñaste con Paris jajaja. Amiga me hiso bien hablar contigo, ya soy Feliz
Un abrazote
Ann

deliriosbuhísterícos dijo...

siempre saco los nombres de peliculas o libros, bianca es de leolo, amaranta no es de telenovela, es de cien años de soledad, ernesto de la importancia de llamarse ernesto y mararia de mararia(L)



ayer deje aqui un comentario, lo viste?

dENi dijo...

nuevos coladores tal vez? trata de voltear la situación, nadie más puede hacerlo
al menos funciona para mi (: