01 octubre 2008

este es el primer día de octubre. otra cosa no se me ocurre poner.

hoy es uno de octubre.

¿alguna vez han visto amanecer desde la ventana del tren? es una sensación tan bonita ver cómo todo se mueve alrededor, cubierto por una placenta naranja de seda que sobresale del cielo. siento cómo el paisaje me saca con un anzuelo las tristezas de mis adentros a través de las córneas, y las tritura para convertirlas en pienso para las nubes; aunque luego mis tristezas vuelven por sus propias patas a atravesarme, y con muy malos modales las muy desagradecidas: yo las alimento, y ellas me tratan burdamente. bah, cada día me decepcionan más. y de repente me cuesta darme cuenta de que dejo de formar parte de este relieve emocional que contruyo para mí misma. me apetece patinar, le pediré a septiembre que me acompañe; o mejor, que me lleve con él y que me haga volver cuando él quiera volver. adiós, octubre. yo quiero seguir estando junto a mi septiembre, aunque fue más insulso que nunca: yo creo que le hizo falta un gramo de colaboración en mi estrangulamiento espiritual, o sea, que me hubiese ayudado a dejar de existir extrínsecamente y que me hubiese prohibido devorarme intrínsecamente. habría sido mejor si septiembre hubiera sido absolutamente inmaterial e invisible para que no me viese obligada a sufrirlo. o, que al menos, hubiese tenido sólo un día, un segundo, un minuto, pero no treinta días. por eso, me marcharé con septiembre, para que el próximo año no venga así de ridículo e inepto.

quiero que se nuble. estoy algo enfadada con estas ecuaciones de euler y con estos fluidos estacionarios. haré la división entre una desesperación inalienable y un aislamiento irreflexivamente elegido y el cociente será mi propio yo.


nada más tengo que decir, si es que alguna vez tuve algo que decir, claro. no. creo que nunca tuve nada que decir.

4 comentarios:

Ave Fenice dijo...

hace 12 años que no me subo a un tren, pero ahorita siento que voy en uno, y a mucha velocidad....

Isabel dijo...

Nunca vi el amanecer pero si el atardecer.
Spetiembre fue y no fue mi mes, de todas maneras no me pertenece... entonces...? las cosas buenas y malas que me trajo en una cajita taampoco me peretenecen? Por mi que se valla septiembre de una buena vez... y bienvenido sea octubre!

Gracias por animarmea escribir, a veces siento que me tiran un piano en la cabeza...

sale yo tambien ya em voy, a dormir o a enterrarme bajo mis sabanas :P que mañana me espera un jueves largo.

Oriette D'Angelo dijo...

te escribo para saludarte... no por haber leido la entrada... estoy llegando ahorita del viaje y ando super cansada, pero vi tus comentarios... y quise escribirte algo...!!

ma;ana cuando este viva leere las ultimas cosas que has publicado... para poder comentar bien... XDDD

y weno las puertas de mi casa tan abiertas.. cuando quieras.. =D yeei..

besoooos

Luis Alberto dijo...

las escalera mecánicas siempre me ponen tenso, uno siente que debe acoplarse a su velocidad, que debe de permanecer estático aun cuando la velocidad se apodera de uno, es como cuando uno va en carro a toda velocidad, le da a uno envidia que el carro se lleve toda a aventura