18 junio 2008

una polilla azul se posa sobre la pantalla del ordenador, me da nostalgia y me siento como una desenamorada. me pica la barriga y tengo náuseas como si hubiese estado en el parque de atracciones veinte días seguidos, en esas norias pintadas de colores que recuerdan a algo lejano y que parecen arañas de metal girando en un mar de arena, y al lado de esos puestos naranjas fosforescentes que venden algodón de azúcar a un euro cincuenta. llevo oyendo a los Beatles todo el día, tengo ganas de llorar, me gusta escuchar esas canciones tristes que salen en los dramas por televisión, es algo que me hace sentir mejor, y lloro con las tragedias de los demás y mientras escribo sin parar, hilvanando una ilusión o qué se yo, sé que es sólo una millonésima parte de lo que siento en este momento, y es tan complicado expresarme. saldré a la calle con mi corazón postizo y al primero que pase le pediré que por favor me regale algún tipo de pegamento, lo que sea, me bastaría hasta un maldito amstrong de celo para unir los pedacitos que están flotando entre mis pulmones, que los pegue, maldita sea, que no quiero un corazón postizo roto, porque me tiene que servir como contenedor de las penas de mi corazón verdadero. y mi corazón es fusiforme y no entiendo porqué esa tontería de que es el corazón el que sufre de dolor, pues no, ¿y porqué cuando estás enamorado pones tu letra y la de la persona que amas en un corazón? ¿porqué no en un pulmón, o una mano, o el ombligo, o un pie? pues no estoy enamorada pero siempre solía dibujar corazones en mis cuadernos y colorearlos de rojo y decía que me dolía más así. boba yo, el corazón no tiene esa forma de dos gotas cosidas entre sí, es más bien redondo y tiene cuatro cavidades. pues hoy me duele el corazón, no sé si será de dolor de ese raro o porque quiero soñar y no puedo. no quiero engañarme más hablando excentridades estúpidas, necesito descansar, me voy a la cama, me da miedo pensar en el porvenir, lo siento, la vida es complicada y a veces desearía convertirme en un peluche de algodón relleno con pétalos de margaritas para no sentir más, no, ahora mismo no quiero sentir más, solo quiero dormir, adiós.

3 comentarios:

briones dijo...

y quien estruja al peluche; si sentira la suavidad de este.

el algodon enpalaga, pero siempre se pellisca hasta terminarlo, cuando se termina se compra otro o se deja por un tiempo?

sin duda el corazon es un parte sensible de nuestra anatomi y la que indica tmbien estados de animo, se acelera, se normaliza, se alenta. Pero el corazon no es una bobeda, mas bien, tal vez, una llave para la verdadera bobeda.

pero no dejare salir mi lado cursi, no no! jajaja

^^saludos
besos por tapiceria

ann dijo...

Me gusto este post. La imaginas que se me venian a la mente eran lindas, me gusta el algodon de azucar y yo tambien lloro con ciertas canciones, como yellow de coldplay esa siempre me hace llorar.
A veces nos sentimo stan mal que deceariamos no sentir, pero hasta los entimientos de nostalgia con el tiempo saben bien jajaja.
Un beso Sil!!
Que duermas bien jaja.

Ave Fenice dijo...

ijole, veinte dias seguidos en una atraccion de esa no creo que hubieses sobrevivido... y pues dejate sentir... estas VIVA!