25 noviembre 2007

Te echo de menos

Un resoplido llameaba sobre las palmas de nuestras manos,y el cielo borboteaba saliva azul sobre los latidos de nuestros pulmones.Un viento dulce acompañaba el deshilar de nuestras palabras,y las sílabas se desvanecían entre nuestros labios,etéreas y llenas de rosados sueños.Los suspiros de los árboles caracoleaban entre nuestros pies,y el olor a cerezas llenaba la tierra,pintando pequeños paraísos con los jugos melifluos de sus carnes.Crujían unas lenguas detrás de una valla marrón que olía a madera húmeda,unas vacas saboreaban la tarde escondidas entre arbustos y asomando sus cuernos curiosos.El sol vertía leche sobre nosotras,y la tierra parecía mugir cálidamente con el jadeo de los cerezos.Nos sentamos en la piedra que cabezeaba debajo de nuestros cuerpos,y empezamos a saborear las vibraciones que del cielo salían como megalitos sedientos de verano.

-Te eché mucho de menos.
-Este agosto parece gelatina,y me entra hambre de la vida.Yo también te eché de menos cuando quise coger ciruelas y no las alcanzé.Nunca creceré más.
-Yo tampoco.Siempre seré una cereza.
-Como yo.

Entonces las vacas saltaban sus vallas y venían a nosotras,resquebrajando el aire de madera.El cielo se volvía naranja y el sol cambiaba de rostro,pegando sus párpados en nuestros ombligos.Nos convertíamos en árboles y las vacas lengüeteaban nuestros troncos engomados de néctar.La hierba parecía beber dócilmente de nuestra piel el agua de la vida,y nos transformábamos de repente en mariposas.Esperábamos la llegada de la luna para poder robar los rayos solares y agrietar el verano entero con nuestros corazones.Eramos dos flores amarillas bajo el sol.La transparente brisa estival recorría nuestras miradas,llenándo nuestras pupilas de fragancias y aromas lejanos que zigzagueaban entre nuestras pestañas.El verano estaba en los poros de nuestra piel,y nosotras estábamos eternamente en el verano aquél demasiado resbaladizo.

-Siento que me iré de nuevo.
-¿Volverás?
-Siempre.

4 comentarios:

©Claudia Isabel dijo...

Silvia, me gusta el nuevo nombre
de tu blog...
La historia es entrañable, los recuerdos son encantadores...siempre quedan esos momentos como flashes, es curioso como con el correr de los años, esos pequeños detalles siguen intactos en la memoria...
Besos amiga.

Silvia dijo...

Y es que hay cosas que se echan de menos demasiado.La infancia,oh,la infancia.Para mí la infancia es lo única perfecto que ha habido,lo más bonito,inolvidable...

juan borges dijo...

y si aveces uno hecha de menos esos lugares que han quedado muy lejos, el primer amor, los sueños inalcanzables, los juegos de la infancia y esas razones que me llevaron a la poesia..

Silvia dijo...

Qué razón tienes Juas....la poesía te hace evocar tu propia vida..