17 noviembre 2007

Estoy anclada al presente,balanceándome en la inconstancia de las cosas,que están en una continua metamorfosis dentro de mí.No puedo ser un recuerdo,porque éstos nunca existieron.Estoy limitada al presente,a esta realidad tan plástica y acotada,tan enrevesada y a la vez tan infinitamente reducida.Los devenires son intranscendentes partículas subatómicas que hilvanan caóticamente mi ser.No quiero salir a la calle,porque todo lo que hay ahí,coches,farolas,carreteras,tiendas,personas,se fundirán en una oronda lengua que atravesará mi garganta y formará parte de mi cuerpo desordenado.Es como sentir una gran arcada por no poder dejar de existir.Yo no quiero que nada forme parte de mí,nada más que mi propio porvenir,mi propia nada.

Pero parece que los días se filtran en mi piel queriéndo formar la materia instrínseca de mis venas.Los días y lo demás.Los sentimientos,el asco y las palabras rezuman en mi médula espinal,atravesándola y anidando en mis neuronas.Para siempre.No quiero formar parte de nada.Quiero dejarme mecer por el viento,sentir la brisa del cielo moviéndo mi pelo,quiero que el color de la nubes pinten mi mirada,quiero nadar en el mar sereno de mis propias palabras.Quiero exhalar los átomos que moldean mi ser y balancearme en este vaivén,olvidándome del presente y huyendo hacia el pasado,aunque no exista nada más que el propio presente,y éste se haga añicos cada vez que penetra en mi ser.No importa.

2 comentarios:

©Claudia Isabel dijo...

ufff amiga, también me pasa algo parecido, cada tanto, cuando quisiera que nada me roce, que nada me llegue...solo la poesía y la música...
Besos.

Silvia dijo...

Qué razón tenés Claudia,a veces la música y la poesía es el mejor refugio.