07 diciembre 2010

Hoy me he despertado sacudiendo mi cuerpo rápidamente y me metí la mano debajo de los pantalones. Acto seguido imaginé que en algún lugar del mundo, en ese momento, una mujer estaría pariendo a un bebé, y me sentí como si estuviera cubierta de placenta, y que yo era el bebé, o la mamá, o ambos a la vez. Me asqueé. Me dije a mí misma: ''Mamá, ábrete de piernas, dilata tu útero y deja entrar a ese engendro'', y luego ''Bebé, encógete, métete para dentro y ábrete paso hasta llegar al otro extremo del mundo''. Luego me volví a dormir, y soñé con una gran exposición de cadáveres de conejos despellejados, desfilando en una pasarela, rodeada de personas que admiraban y tomaban nota de cada detalle. Ahora estoy despierta, y no sé quién soy realmente, en realidad sé que no soy nadie.

1 comentario:

mefuienavion dijo...

siempre eres tan cruda con tus pensamientos. yo suelo pensar y soñar cosas que me dan la impresión que tuvieran una textura de algodon. te quiero weona aunque no te conozca.